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Qué reformas pequeñas sí merece la pena hacer antes de poner tu casa a la venta en invierno (y cuáles NO)

Qué reformas pequeñas sí merece la pena hacer antes de poner tu casa a la venta en invierno (y cuáles NO)

Vender una casa en invierno no es mala idea. De hecho, muchas veces es justo lo contrario. Menos visitas curiosas, compradores más decididos… pero hay una trampa: el invierno no perdona los fallos. Lo que en verano pasa desapercibido, en diciembre canta.

La buena noticia: no hace falta reformar la casa entera. La mala: hay reformas en las que mucha gente se deja dinero… y no recupera ni un euro.

Aquí te contamos qué pequeños cambios sí marcan la diferencia real en invierno (y por qué), y cuáles no merece la pena tocar, aunque te los hayan recomendado mil veces.

Reformas pequeñas que SÍ valen la pena (y funcionan especialmente en invierno)

1. Sellar ventanas y puertas: la reforma invisible que más vende

No se ve, no se presume… pero se nota en cuanto entras.

En invierno, el comprador hace algo muy simple: se queda quieto. Y si nota frío, corrientes de aire o ruido exterior, su cabeza desconecta.

Qué hacer:

  • Cambiar burletes de ventanas y puertas
  • Ajustar cierres que no encajan bien
  • Sellar pequeñas fisuras con silicona neutra

Dato importante: muchos compradores no saben explicar qué les incomoda, solo dicen “no me convence”. El problema era el aire frío en los tobillos.

Coste bajo, impacto altísimo.

2. Pintar solo las paredes estratégicas (no toda la casa)

Pintar todo no siempre compensa. Pintar bien, sí.

En invierno, la luz natural es menor y los colores sucios se ven peor.

Dónde pintar sí o sí:

  • Salón (pared principal)
  • Entrada
  • Pasillo largo o sin luz natural

Colores que funcionan en invierno:

  • Blanco roto
  • Beige claro
  • Gris muy suave (cálido, no frío)

Evita blancos “quirófano”: con luz invernal parecen fríos y tristes.

3. Mejorar la iluminación (no cambiar lámparas, cambiar sensaciones)

Esto es clave y casi nadie lo hace bien.

En invierno:

  • Anochece antes
  • Hay menos luz natural
  • Las visitas suelen ser por la tarde

Qué sí merece la pena:

  • Bombillas LED cálidas (3000K, no luz blanca)
  • Más puntos de luz indirecta (una lámpara de pie, una de sobremesa)
  • Revisar que todas las luces funcionen

Truco poco conocido: una casa bien iluminada se percibe más grande y más cálida, aunque tenga los mismos metros.

4. Revisar calefacción y aire acondicionado (aunque no los cambies)

No hace falta instalar nada nuevo, pero sí demostrar que funciona.

Antes de enseñar la casa:

  • Limpia filtros
  • Enciende el sistema 30–40 minutos antes de la visita
  • Asegúrate de que no hace ruidos raros

5. Pequeños arreglos que transmiten “casa cuidada”

No son reformas, pero influyen mucho en la decisión final.

  • Enchufes y mecanismos amarillentos → cámbialos
  • Grifos que gotean → arréglalos
  • Puertas que chirrían → un poco de aceite
  • Persianas atascadas → revísalas

Reformas que NO merece la pena hacer antes de vender (especialmente en invierno)

1. Reformar cocina o baño “a medias”

Este es el error clásico.

Cambiar solo el mueble, o solo el suelo, o solo el alicatado:

  • No sube el valor real
  • No encaja con los gustos del comprador
  • Suele verse como algo provisional

Si no puedes hacer una reforma completa, mejor limpia, ordena y presenta bien.

2. Cambiar ventanas completas “porque es invierno”

Es caro y no siempre se recupera en el precio.

Si las ventanas:

  • cierran bien
  • no están rotas
  • no tienen condensación grave

Mejor sellar, ajustar y limpiar.

Muchos compradores prefieren negociar el precio y elegir ellos el tipo de ventana después.

3. Reformas muy personales

Pintar una pared de verde oscuro, poner papel pintado llamativo o cambiar suelos por gusto propio suele jugar en contra.

En invierno, además, los colores intensos se ven más oscuros y reducen visualmente el espacio.

4. Invertir dinero “porque el vecino lo hizo”

Cada casa y cada momento es distinto.

Lo que funcionó en verano, en otra vivienda o con otro tipo de comprador no tiene por qué funcionar ahora.

Lo que de verdad vende una casa en invierno (y casi nadie te dice)

No es el mármol.
No es la cocina nueva.
No es el baño de revista.

Es esto:

  • Sensación de confort
  • Calidez
  • Que el comprador se imagine viviendo ahí en enero

Y eso se consigue con pequeños ajustes inteligentes, no con grandes obras.

Antes de gastar dinero, una recomendación honesta

Antes de hacer ninguna reforma:

  1. Mira tu casa como si entraras por primera vez en diciembre
  2. Quédate quieto un minuto
  3. Observa qué te incomoda

Ahí está la respuesta.


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